
http://www.elpais.com/articulo/portada/Cuidar/mayores/elpepusoceps/20090322elpepspor_5/Tes
La población envejece y la responsabilidad desaparece.
A medida que vamos ganando años, seguimos manteniendo nuestra propia libertad, algunos quizá demasiados piensan que en la vida nada vamos a necesitar, que la familia no debe en ningún momento entrometerse en las actuaciones, en la manera de obrar y proceder, etc... de nuestra vida. Pero distinto es el entrometimiento, al amor hacia las personas, y velar por la vida de estas.
Me duele de manera especial que a diario son más los ancianos y ancianas que están faltos de cariño, faltos de atención, faltos de cuidados, faltos del amor de los suyos, de esos con que tanto cariño criaron, con que tanto amor se desvivieron por darles lo mejor, para que ahora a aquellos que todo le dieron, no se digne ni en preocuparse ni en cuidar a sus mayores.
Nuevamente sale a la luz, la despreocupación, el ego individual, el no querer dar nada por nada, y mucho menos dar amor a quienes no dieron la vida o nos dieron todo cuanto pudieron por ayudarnos a seguir hacia adelante, por dejarnos lo mejor que podían dejarnos.
Me parece que deberíamos meditar, pensar e intentar rectificar siempre que estemos a tiempo. Siempre digo que lo que no quieras que te hagan, tampoco se lo hagas tú a los demás, claramente si nos despreocupamos por nuestros mayores, cuando nosotros seamos mayores, tampoco nadie se preocupará de nosotros, y creo que a nadie le gusta sentirse o estar solo, desamparado y abandonado.